Comunicación

8 trazos de la Comunicación en roiKom

Cuando una conversación arranca desde la casualidad, sin ser prevista, el  desorden con el que se cruzan las ideas está de sobra compensado con la frescura y la sinceridad que desprenden. No hay nada más auténtico. Este texto releja trazos de una charla compartida hace unos días, entre compañeros, sobre la manera que tenemos de entender la comunicación en roiKom.

En realidad, esta charla ha sucedido muchas veces. Por eso viene al caso contarla. Para los que formamos parte del equipo de roiKom, el concepto de comunicación no ofrece dudas. No tiramos de manuales. Está de sobra definido en cada uno de nosotros. Es el resultado de muchas experiencias y proyectos compartidos. Pero es una conversación recurrente, a la que siempre nos prestamos con pasión.

Vamos al grano. Empezamos centrando algunas posiciones.

  1. En roiKom no abrazamos vaguedades teóricas de resultado gaseoso. Nos volcamos en desarrollar estrategias de comunicación capaces de provocar reacciones en el público al que nos dirigimos. Y poner todo el entusiasmo del que somos capaces, que es mucho, para que esa reacción buscada resulte de provecho a los intereses de nuestro cliente.

Tan simple o tan complejo, según se mire. El papel lo soporta todo, pero es verdad que este equipo lleva tiempo insistiendo en esta idea y los resultados nos siguen dando la razón.

  1. Entendemos la indiferencia como un fracaso. Un terreno donde no crece nada. Un cabezazo en mitad del frontis, que obliga a replantearse el camino hecho. Y nosotros, lo hacemos. No buscamos atajos. Porque tampoco nos vale llamar la atención de manera gratuita. No nos gustan los fuegos fatuos. Con mucha luz aparente pero sin carga de profundidad.

Ese entusiasmo irracional, efímero y descontrolado, que a veces resulta efectista – no decimos que no- nos gusta poco. Pero allá cada cual con lo suyo. Llamar la atención, sí. Otra cosa bien distinta es dar la nota.

Seguimos. Cada vez que hablamos, buscamos que nos escuchen, que nos atiendan, que nos presten un momento de atención. ¿Para qué, si no? Y este propósito nos lleva a insistir en algunas cosas y a huir de otras. A elegir hacer las cosas de una manera y no de otra.

  1. Sabemos que la comunicación fracasa cuando no es creíble, cuando traslada contenidos empaquetados, indefinidos, sin personalidad, y carentes de alma. Cuando cae en la rutina y se convierte en trámite.

Nos referimos a tantas y tantas publicaciones que no buscan nada, que es un ir por ir, un estar por estar.

  1. Pero también sabemos que el resultado es bien distinto cuando trabajamos mensajes cargados de entusiasmo, de pasión, cuando cada contenido publicado complementa al anterior, lo refuerza. En definitiva, cuándo existe una lógica en todo lo que hacemos.

Cuando generamos historias atractivas, que enganchan, cargadas de interés. Cuando somos capaces de trasladar emociones. Sabemos que la comunicación funciona cuando nos encontrarnos en esa onda.

  1. Para roiKom cada proyecto representa un desafío único, diferente. Una oportunidad nueva de reivindicar la comunicación como el instrumento más eficaz para definir y proyectar la propuesta de valor de una empresa.

“La comunicación es la mejor manera de convertir en ventaja aquello que le diferencia a una empresa de su competencia y mantenerla en el tiempo. El camino más recto para influir en la decisión de un cliente”.

  1. Siempre que se gestione sin urgencias. Dentro de un plan de comunicación organizado, constante y permanente. Sin corsés. Trasladando en cada contenido señales de identidad que permitan, paso a paso, configurar la personalidad de nuestro cliente.

Cuando una empresa hace una apuesta por una comunicación auténtica, de verdad, busca respuestas. Está buscando la aceptación del público al que se dirige, su complicidad, y para conseguirlo necesita seducirlo, convencerlo y ganarse su confianza. Y en este camino, en sus múltiples variables, caben pocas trampas, más bien ninguna. Porque se pagan.

Y a ese propósito nos volcamos cada día quienes trabajamos en roiKom.

  1. Volcamos autenticidad en cada proyecto, sintiéndonos dentro de cada uno de nuestros clientes, desarrollando propuestas personalizadas y únicas, apoyadas en sus propias experiencias, compartiendo idénticos objetivos.

Porque sólo así es posible despertar interés y recibir respuestas. Comunicando de manera transparente, abierta y sincera. Solo sabiendo de lo que hablamos podemos comunicar emociones, que consigan enganchar, seducir y convencer a nuestro público. En definitiva, comunicar.

Por aquí transcurre siempre nuestra conversación. Porque sabemos que abundan contenidos huecos, sistematizados, recurrentes, sin interés ni atractivo alguno.

  1. Para que exista comunicación necesariamente tiene que ponerse valor de por medio. Entre quien habla y quien pretendemos que escuche. Y, además, tiene que existir carga de emoción, de sentimiento, de sensaciones. Todas esas cosas que son capaces de levantar el interés de las personas.

Seguiremos alimentado charlas y debates de ideas. Espontáneas, sin guiones de por medio. Esa frescura no tiene precio. Conviene dejar testimonio.

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